poemetría

15 de febrero

15 de febrero.

Pensé en ti, al pensar en la felicidad, en lo que hace a las personas felices. Los pequeños detalles que nos hacen sentir completos, ese pequeño instante en el que sentimos el mundo en nuestras manos, llenos de calma en el alma mientras que la misma regocija de tanta alegría en un mismo espacio. Nos sentimos solos pero acompañados de ese gran pequeño espacio en el que llamamos mundo.

Pensé en ti, y camino a casa, a oscuras entré y un sentimiento de paz llenó mis pasos; haciendo cada uno de ellos un camino estrecho inconsciente a lo que luego miraría como un sentimiento fuera de mi rutina. Usualmente llego a casa, camino unos cuantos pasos y me arrebato la ropa cual si fuera prestada; pero hoy no, seguía con tu pensar incógnito en mi mente, hasta que un perfume, tu perfume, bañó mi cuerpo dejándolo expuesto hasta en la fibra más profunda de un recuerdo. Pensé en ti, en mi felicidad, en nosotras.

¿Sabías lo mucho que extrañaba tu olor? La esencia de lo que llamaría plenitud de mujer, un olor que podría jamás encontrar en nadie, un sabor en el aire que nadie podrá sentir rozar sus mejillas.

Pensé en ti, en las formas de celebrar nuestro amor. En la felicidad, el color de la misma; y he de bautizar hoy tu olor como el favorito de mi vida, con un tono naranja, en forma de tulipán pero con el poder de romper hasta calar mi felicidad, esa que puede complementar y llenar de tranquilidad mi nuevo despertar.

Pensé en ti, en lo mucho que extraño tu olor. En lo mucho que extraño tu amor.