A buen mozo, mal café

La última vez que utilice una analogía para alguna ocurrencia en mi vida fue la historia de la taza. Las analogías y yo no nos llevamos y no es porque me caigan mal, es que simplemente no las entiendo.

¿Se saben la historia de la taza? ¿No? 
Pues bueno, se las cuento. 
Normalmente las historia inician con : "Había una vez.", pero yo cuento las historias diferentes, todo lo hago al revés y te preguntó a ti, si a ti, no a ellos.

¿Qué pasaría si agarras tu taza favorita de tomar café y la tiras al suelo, ya sea por accidente o por puro placer? ¿Probamos?

En algunos casos la vida funciona como la taza, principalmente las relaciones entre las personas. Se llama "quebrar la taza". Si un hombre tira su taza favorita al suelo, ya sea por equivocación o por simple placer, la taza sin duda a de quebrarse; sí y sólo si la taza es la suficientemente fuerte para ser levantada y sin tal rasguño en su moldura siga estando como nueva; la taza seguiría al igual que todas las tazas, pero hay un porcentaje muy corto en la vida no ha de suceder así, además debe de ser muy aburrido ser igual que todas las tazas. Ya sea por cuestiones de gravedad o porque simplemente la jodiste, la taza seguirá quebrada hasta que la repares.

La taza se quiebra. Y el hombre sorprendido junta sus manos para levantar la taza; se asombra, se asusta y piensa en solucionar el accidente porque no era su intensión, ningún hombre ha de tener la intención de romper su taza favorita y menos si ha de ser la de café. ¡Estaría demente! Rebusca entre sus ideas, y en su gran carpeta de inventos su cabeza le recomienda pegar la taza, es lo más lógico no?, a menos que no sea su taza favorita y haya de comprar otra, pero ya esa sería otra historia.

El hombre piensa en pegar la taza y tiene dos opciones: hacerlo con el mejor pegamento del mercado o repararla con cinta a como cae el momento. Sabio aquel que entienda cual es el mejor camino.

Es su taza favorita, fue afortunado porque de la nada encontró esta taza y no es que alguien se la haya obsequiado porque en realidad no merecía la taza en sí, es una simplemente taza para el café. Pero lo que hace sentir a este hombre la simple taza de café, no ha de hacerlo nunca nadie jamás, la taza lo conoce tan bien como él a ella. Puede que también su vida haya cambiado por completo gracias a la taza, porque este hombre no era feliz, vivía su rumbo al andar, tenía sus planes pero nunca pensó que una simple taza pudiese cambiarle su perspectiva hacia la felicidad; y además en el diseño la taza traía una descripción que decía "dibuja tu vida con los mejores crayones, píntame el mundo.", él no lo entendía y tal vez nunca nadie pudo haberlo explicado tan bien como este hombre, la taza no era del todo normal. Era la taza más fea, horrorosa y difícil de entender e insoportable antes vista; tal vez nunca nadie pudo tomar en realidad de esa taza porque nadie había de disfrutar tanto su insignificante vida como lo hacia este hombre.

El hombre decide pegar la taza con cinta, no la repara desde adentro. Olvidó que muy en el fondo debía de mirarla, sonreírle y pedir tan sólo disculpas, era el pegamento perfecto para arreglar cualquiera de los trozos rotos, y es que por más que intente reemplazar la taza, sellarla con el mármol más caro del siglo o simplemente tirarla a la basura, seguirá siendo una taza quebrada. Y según la ley de las tazas quebradas, "haz de quebrantar una taza contra el suelo y ella no volverá a ser la misma", no puede. Por más que la física y la química se unan entre sí, la taza seguirá quebrada y sólo verdaderamente si te hace feliz y disfrutas de un buen café con ella puede que sus trozos quebrajados se borren de forma imaginaria porque tu mente hace que luzca como la taza perfecta en tu vida.

La vida funciona igual, sus vidas pueden ser una taza quebrada en algún momento o bien que sean el hombre estúpido que decide cambiarla o aún peor el que nunca entendió como repararla. El problema de nosotros los hombres es que confundimos el amor con el respeto, y la confianza con el perdón.

Una buena taza de café es siempre buena si desde el comienzo preparas el café tan bueno como lo mereces, y hay quienes en esta vida sólo merecen tomar el resto de sus insignificantes momentos de la peor tintura de café.

El hombre siguió viviendo su vida, nada cambio. Sólo el hecho de que jamás volverá a tomar de su taza favorita, el café ya no le sabrá igual y aquellas charlas únicas junto a ella puede que no regresen, su vida hubiese sido distinta si tal vez no se hubiese encariñado de aquella fea taza.

Puede que en el mundo sólo llegues a tener una sola taza perfecta para beberte la vida con café. Y puede que este hombre nunca llegue a entender lo que "píntame el mundo" en realidad quería decir.

Yo podría decirte que significa, peor soy tan sólo una taza quebrajada.