Cristal en el parque

Entre las multitudes, vos;

porque moví mi mano

y ella me llevó hasta el día en el que sabía por siempre quería estar.

 

La mejor de las miradas, encontrarte entre tantos

y ver como poco a poco un campo de girasoles crecía en mí.

Desde la primera sonrisa entre tantas noches, hasta al aura que nos cubría, vos.

 

Somos un amor completo.

 

Un amor que permite encontrarnos a más no poder,

como soltando pájaros en la boca a punto de emprender el mejor de los viajes.

Un amor que permite ver florecer sus campos cada siete de octubre.

Un amor que con una mirada lo dice todo; una canción, un libro, un plan,

una playa, el mejor recuerdo.

 

Nos unen lo sentidos.

Me dirás, que entre tanto recuerdos no puedo guardarte;

si llevo conmigo el mejor de los secretos.

En aquellas libretas, memorias conservo,

y en ellas palabras, estrofas y frases susurradas cuando en días oscuros,

el cielo cubre el jardín para esconderle,

el amarillo de los girasoles se pierde

y las miradas no se encuentran,

las libretas abarrotadas vienen a mi,

recordando aquel primer día en el que el amor me llevó a mirarte,

trayendo con vida cada palabra que en algún momento me llegara a enamorar.

 

Cada sonrisa nos abraza y nos recuerda que somos una sonata,

un cuento con pies en la montaña, un pensamiento compartido.

 

Entre tanto amarillo, vos.

Entre tantos mapachos, vos.

Con armor,