Haciendo de las suyas.

Yo no estoy segura si nosotras las mujeres dentro del paquete en el sistema de nuestras cabezas tendremos algún software que se encargue de hacer "story telling" a cada minuto y a cada momento.

Sería imposible visualizarlo, pero bueno no hay nada imposible o si. Así que si eres mujer te acompaño a que me des la razón o digas al menos un "estas loca esto no funciona así"; y eres hombre saca crayón, lápiz, marcador, papel y ojalá y si tienes cinta adhesiva mucho mejor (así te pegas el recordatorio por ahí).

Dentro de mi cabeza gira todo un océano, se que ahí hay algo adentro, lo he visto; todos los días encuentro un tesoro nuevo pero es tan amplio que es un océano inimaginable. Normalmente se encuentra en blanco y no porque me considere tonta, me hago la tonta al propio, no me gusta vivir bajo la sosobra de mis planes por ende tal vez mi sistema mental esta jodido desde hace un par de años y el daño por ende siempre es colateral.

Resulta ser que cuando Dios nos creo no podía hacernos perfectas, por ende dentro del sistema operativo agrego una cosa que nosotras las mujeres llamamos "ilusión", pero que yo llamaré "El duende del Story Telling en mi cabeza". Somos casi perfectas hasta que el duende se levanta, se toma su taza de café y sale a trabajar, esto explica el porque muchas mujeres nos vemos perfectas sólo durmiendo.

Este duende es pequeño, vive en el condominio al lado de la Razón y su vecino del frente (el que siempre le presta azúcar) es el Sentimiento. El duende no tiene un horario de trabajo, de hecho es un "workaholic" nivel Dios del Olimpo. Sus películas favoritas son las de drama, le gusta la música romántica (la que podríamos llamar "corta venas"), siempre esta a dieta aunque le encanta pecar de los dulces regalos del Sentimiento. Además, es un duende, por lo que siempre será ambicioso y se verá tentador la mayoría del tiempo.

Todas y cada una de nosotras trae un duende en la cabeza, es parte del sistema.

El duende Ilusión, quien es vecino y enemigo de la Razón es bien juguetón, muy tecnológico y además es un experto en el arte de la creatividad, tiene una maestría en la Producción del Realismo Mágico con Énfasis en el arte del Drama. Nuestro pequeño amigo es todo un experto en esto de la creación de historias, cuentos, mentiras, tramas y fechorías; este es su trabajo. Su labor consiste en crear historias y llenar nuestra cabeza de ilusiones y nuevas ideas, algunas son buenas, otras no tanto y algunas otras son las peores ideas del mundo. Ilusión el duende, se encarga por ejemplo de crearte la pequeña historia del "príncipe azul" y sus características soñadas, él es el culpable de decir "voy a empezar la dieta mañana pero hoy voy a 'pecar' con este pequeño postre", Ilusión se encarga también de crear chismes y cuentos sobre cuentos que ya existen, tiene unas agallas para relatar impresionantes.

Ilusión se las trae completas, sabe las artimañas, las mentiras y la arquitectura de nuestras ideas al dedillo. Quien más que él en su diario vivir.

La Razón odia el comportamiento de Ilusión cuando se centra y se empeña en sus ideales, y más cuando estas no calzan con la verdad, con lo que verdaderamente la Razón sabe, conoce y siente. Por eso su eterna lucha, cosa que en nosotras las mujeres se refleja de distintas maneras, algunas veces desde un cambio de humor, un pequeño berrinche, un dolor de cabeza intenso y hasta llegar al "jala de aquí, no te quiero ver más". Creo que así nos funciona.

Sentimiento por otro lado, ve los toros desde la barrera. Él sabe como lidiar con el carácter de Ilusión (siempre y cuando nuestro pequeño amigo no le mienta). Porque como lo he venido diciendo el duende verde es el maestro de la mentira. Cuando el duende Ilusión le miente al Sentimiento, no hay comparación... Creo que en este punto yo, como quien relata esta historia hago una pausa, suspiro y pienso... Cuando el duende Ilusión le miente al Sentimiento, el orgullo y el dolor se vuelven nuestras más fieles compañeras. Pocas veces Ilusión le miente al Sentimiento, lo engaña y lo esconde; pero ese es su trabajo, y cuando lo logra no sabe pedir perdón, todo se arruina e hiere. Ilusión le pinta al Sentimiento el mundo de un color, pero cambia su estructura y su esperanza en cuestión de minutos.

Pero dirás, entonces las mujeres estamos locas, nos las pasamos el día entero con una guerra en nuestra cabeza (?), pues no. Eso depende de lo que tu, ellas y yo tengamos en cada una de nuestras cabezas y de la operación que en ese mismo momento se este ejecutando en el sistema operativo. No todo es malo, "un hombre ilusionado, es un hombre de fe."

La Razón estudió la Psicología de la ciencia exacta, es un matemático catedrático; pero de alguna forma es humano y cree en la fe, lo que mueve las montañas y hace que el olor de las flores toque a tu puerta a miles de kilómetros. La razón cree en la fe desde que el Sentimiento se la obsequio. Y cuando ambos disfrutan de una buena taza de café con la Ilusión, el Amor y la Sensibilidad pasan por el callejón.

Como es que se pasa de un extremo al otro, de una sonrisa enamorada a un llanto a reventar. Será que la pelea entre la Razón y la Ilusión es tan grande que cuando el Sentimiento se les une nuestras almas reviven a más no poder...

Espero algún día el duende Ilusión se aprenda a controlar, a no perderse del sistema, a no enojar más a la Razón, a no mentirle al Sentimiento, y a tomarse muchas tazas de café entre el Amor y la Sensibilidad, tal vez sea de ellos quien deba de aprender.