La prima de Luis murió de amor: 5

Fin de semana, mami me pregunta que cuál es el muchacho con el que andaba ayer entrevistando al Doctor, qué si era guapo, qué si casado, ¡yo que voy a saber!, con costos el Juan Vainas que mandaron conmigo sabía como llegar donde el Doctor. ¡Que pena!

Llegamos donde el Doctor y con aquel odio su bigote cobró vida mientras me hablaba. Cuánto me gustaría aprender a dibujar, ese tipo de detalles deberían de acompañar mis notas de sucesos, les daría vida a las historias que narren los grandes acontecimientos de mi país. Aunque este último muerto estaba tan trágico como cuando mami corre a meter la ropa porque llueve.

 

Eu, ¿es cierto que está breteando en el periódico de Don Julián? ¿No es muy amargado ese viejillo?

 

A mi me parece que es todo amargado, cada vez que vamos a misa y nos lo topamos, a nadie saluda y con costos deja a las hijas saludar.

Ojala y usted llegue a los periódicos de los Estados. ¿Se imagina que chiva? Debería sacar visa, se acuerda de aquel primillo de Roberto el compa mío con el mejenguíamos, diay el mae sacó la visa y jaló. Dicen que allá está, en la Yunai, jugando de Riqui Ricon y al mae le va bien. Yo no sé qué hace allá, la mamá dice que trabaja en una oficina con saco y corbata pero al rato y el cabrón anda arreglando techos, eso es lo que le cuadra a los gringos que hagamos nosotros, el brete que ellos no pueden. Por eso usted pongase las pilas, todo el tiempo se ve dormida mae y camarón que se duerme, se lo lleva el pisuica.

A ver, pasame esas latas guilas, vea que a doña Meche no le cuadra el desorden. Ah y si viene aquel mae el de los tiempos, digale que ya fiado nada porque nos debe. El kilo de tomates quedó a 500, y si vienen por leche digales que no quedó, que viene mañana. En este pueblo parecen terneros.