La prima de Luis murió de amor

La prima de Luis murió de amor: 2

Salté de la cama, asustada, porque sabía que el sueño me había traicionado y perdería el primer día de mi vida, el que siempre había soñado, por un par de ojos lagañosos.

Tiré las sabanas a mis pies, una ducha fría como el invierno en el Cerro de la muerte, blusa blanca, enagua a cuadros, panty medias y mis zapatos rojos favoritos. Mi cabello decidió tener un muy mal día para ser el primero de muchos.

Desde mis 6 años soñé con ser escritora, creía en el poder de las historias porque mi abuelo Beto, un letrado que abandonó su sueño como médico, me enseñó a leer las más grandes y míticas historias en sus labios, con culos de candela iluminando nuestras narices, Beto y yo quedamos despiertos a la media noche relatando aquellas historias que cambiarían el mundo, casi tan tarde como cuando la luna estaba lista para volver a esconderse tras sus puertas.

A mis 18 años prometí a Beto, en su poca gordura y dificultad para andar, ser una de las mejores periodistas y escritores de la región. Al menos, tuve la oportunidad para hacerle esa promesa que hoy con mis 24 años, logro escribir.