Te empaco en una caja

Repongo mis piezas y decido incorporarme a la vida con un alma nueva, con nuevas flexiones y nuevos escenarios; repongo mis piezas y quiebro dentro de mí la voz intensa que llama a la costumbre. Le pido al tiempo misericordia para guardar en cada uno de los cajones esos recuerdos, recuerdos que ni tú recuerdas. 

Te empaco como a un adolescente quien colecciona cartas de amor y luego al crecer empaca todo ello en una caja para recordarse a sí mismo que es momento de crecer. 

Te empaco en una caja, en una oscura a caja que la luz no merece tocar y los recuerdos se ahogarán;  sé que no estarán solos,  las propias angustias se quedarán para hacerle compañía.