Tren de miradas

Fierro, nunca nos hemos detenido entre la multitud y verlos mirándonos. 

Es una locura dices, cree en mí que yo confío en ellos. ¡Que malo puede haber en esas miradas! Algunas opacas, otras vidriosas, algunas ya no calzan con sus rostros, otras son tan impregnantes como el olor de las rosas en verano. 

Vi algunas cansada y muy pocas entusiastas, me hizo preguntarle a mi mirada como se ha sentido los últimos días. ¿No te pasa lo mismo? Mírame y me dices que ves en ella, que no logro ver yo. 

Vi una en tonos verdes, los ojos más verdes que he visto. Otros cansados reposando sobre una cama gruesa de cansancio plasmada en ojeras, vi unas cubiertas por el sol, otras tímidas; mis favoritas son aquellas que se esconden detrás de ese brillo anteponente de vidrio, son y siempre serán mis favoritas porque son las miradas dañadas, las que a lo largo no lograran apreciar la belleza pero luego un pequeño ajuste por acá y otro por allá y sienten comerse el mundo. Son las miradas mas agradecidas. 

Odio las miradas frías, esas que pueden desgarrarte con desprecio una sonrisa en el momento casi irreverente de la vida. Se que las odias y te estremecen igual que a mi. 

Mira esa te sonríe, sonríele también. Puede que sea su última mirada del día, haz que sea mágica. 

¡Hola! Soy Tayi, una escritora de cuentos costarricenses. Si te gustaría continuar leyendo mis cuentos, da click en "Blog" o bien visitame en Facebook para conocer tu historia.